Cuando abrimos ARQÉA, tomamos una decisión que en medicina privada no es habitual: publicar todos los precios, cerrados, con anestesia y centro quirúrgico incluidos. Ese fue el primer paso. Hoy damos el segundo. Desde esta semana, puedes financiar tu cirugía con nosotros a través de una entidad de crédito regulada.
Por qué esto importa
Un precio transparente resuelve uno de los grandes problemas: saber cuánto cuesta. Pero no resuelve el otro más importante: poder pagarlo. Una cirugía facial avanzada es una inversión importante. Para much@s pacientes, la barrera no es la falta de información.
Reunir el importe completo antes de la fecha quirúrgica no siempre es posible, o no es posible en el momento vital en que la cirugía tiene sentido.
Hasta ahora, la respuesta a esa situación era limitada. Por nuestra parte podíamos garantizar el precio del presupuesto durante seis meses, con posibles cambios a final de año natural por actualización de precios. Podíamos ordenar el calendario de pagos. Lo que no podíamos era ofrecer una vía formal para pagar a plazos. Ahora sí.
Qué hemos hecho exactamente
ARQÉA se ha adherido a Tu Medicina Financiada, la plataforma de financiación sanitaria operada con Sabadell Consumer Finance. En la práctica, esto significa que puedes solicitar la financiación de tu cirugía directamente desde nuestra consulta, con un circuito diseñado para tratamientos médicos.
Quiero ser preciso con lo que esto es. No es un sistema de pago interno de ARQÉA. Es un crédito al consumo concedido por una entidad financiera regulada y supervisada. La decisión de conceder o no la financiación la toma la entidad, no nosotros. Son proveedores externos con los que hemos llegado a un acuerdo para nuestra cartera de servicios.
ARQÉA no interviene en la evaluación ni cobra por la gestión.
Cómo funciona
El circuito es el siguiente.
- Primero, tu consulta y tu presupuesto, como siempre: valoración con el equipo quirúrgico, plan personalizado y precio cerrado por escrito.
- Después, si quieres financiar, iniciamos la solicitud desde ARQÉA.
- La entidad evalúa tu caso y responde. Si la respuesta es favorable, firmas el contrato de financiación con la entidad y la cirugía se programa con normalidad.
Ojo, las condiciones concretas de cada financiación dependen del importe, del plazo elegido y de la evaluación que haga la entidad. Por eso no vas a encontrar en este blog cifras de cuotas ni de intereses: serían orientativas en el mejor de los casos y engañosas en el peor.
En tu consulta te explicamos las condiciones aplicables a tu caso, por escrito, antes de que firmes nada.
Qué no es
Aquí conviene ser honestos, porque es la parte que normalmente no se cuenta.
Financiar no abarata la cirugía. El precio de tu presupuesto es el mismo pagues como pagues. Lo que cambia es el calendario. Y un crédito, como cualquier crédito, tiene unos costes financieros (de estudio, trámite, etc.) que debes conocer y comparar antes de decidir.
Financiar tampoco es la opción correcta para todo el mundo. Si puedes asumir el pago sin comprometer tu estabilidad económica, probablemente no la necesitas. Si la cuota mensual va a tensionar tus cuentas durante años, mi consejo es esperar.
Una cirugía facial cambia cosas importantes, pero no debería cambiar tu solvencia.
Y una cosa más: la financiación no acelera ni condiciona la indicación quirúrgica. La decisión de operar, cuándo y qué, sigue siendo clínica. Primero decidimos si la cirugía es adecuada para ti. Después, y solo después, hablamos de cómo pagarla.
Por qué lo hacemos
ARQÉA nació de una convicción: la cirugía facial avanzada no debería ser opaca ni inaccesible para quienes la necesitan, de ahí nuestro mantra, “cirugía facial avanzada diseñada para ser posible”. La opacidad la atacamos publicando nuestros precios cerrados. La inaccesibilidad tiene más capas, y una de ellas es puramente económica.
De momento, no podemos bajar aún más el coste real de una cirugía bien hecha, con el equipo, el tiempo de quirófano y la seguridad que exige. Lo que sí podemos es eliminar barreras que no aportan nada: la incertidumbre sobre el precio, los extras que aparecen después, y ahora, la exigencia de disponer del importe completo de una vez.
Eso es todo lo que anunciamos. Una herramienta más para que la decisión de operarte dependa de lo que quieres y de lo que tu anatomía permite, no de tu liquidez en un mes concreto.
Si quieres saber si tu cirugía es financiable y en qué condiciones, pregúntanoslo en consulta.
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